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En el curso del estudio de amor, Gary Chapman, en su libro el Amor como un Estilo de vida, ha llamado las siete características de una persona de cariño. Estos siete rasgos no son sólo intenciones buenas, si no hábitos que aprendemos a practicar cuando decidimos hacernos gente auténticamente cariñosa; son rasgos básicos, prácticos que son factibles en la vida cotidiana. Aún el resultado de hacer estos rasgos un hábito es notable: satisfacción en relaciones.

El amor es una actitud que dice, “Decido enfocar mi vida en la ayuda de otros. Encontramos la alegría en nuestra opción de amar a otros. Si pensamos en el amor como un sentimiento, nos frustraremos cuando no siempre podamos trabajar ese sentimiento. Cuando pensamos que el amor es principalmente una acción, estamos listos para usar los instrumentos que tenemos para amar mejor. Los siete hábitos del amor son la fundación de una actitud de cariño; la lengua de amor que decimos debe incluir palabras de la afirmación, tiempo de calidad, regalos, acciones del servicio y toque físico. Independientemente de su esfera de influencia, cuando procure enriquecer las vidas de otros a través de relaciones, encontrará la forma más satisfactoria del éxito.

Los siete hábitos de una persona de cariño son así:

1) Bondad. A menudo nos hacemos tan implicados en nuestras preocupaciones que no podemos ver las necesidades de aquellos alrededor de nosotros. Una vez que veamos las necesidades, debemos tomar el paso de gigante de ver a responder. Esto significará probablemente sacrificar un o ambos de dos posesiones estimadas – dinero y tiempo. Todos nosotros tenemos capacidades diferentes y oportunidades; el desafío es usar el conocimiento y habilidades tenemos que encontrar las necesidades de aquellos alrededor de nosotros.

Para hacernos realmente amables, tendremos que experimentar un cambio de la actitud; debemos creer que la bondad trae la curación; nos debemos convencer de que un acto amable puede cambiar a una persona. Si vivimos una vida del amor auténtico, ataremos acciones de la bondad a palabras de la bondad. Las palabras amables ven el mejor en el individuo y lo provocan; las palabras amables afirman a quién la gente es y lo que hacen. Nunca subestime el poder de palabras amables de cambiar la vida de alguien.

2) Paciencia. Sólo una opción intencional de amar permitirá que nosotros desarrollemos la paciencia en el mundo de hoy. Cuando somos pacientes en nuestras relaciones, nos recordamos que cada uno de nosotros está en un viaje lento a hacerse la gente que decidimos ser; todos y cada uno de nosotros está en una vida que termina nunca – desarrollando el proceso. Por lo tanto, la paciencia permite que alguien sea imperfecto. La paciencia entra en un diálogo para entender pensamientos de la otra persona, sentimientos y comportamiento; significa reconocer que los sentimientos de la otra persona. La paciencia crea una atmósfera que hace una influencia positiva posible. Pero cada vez estamos impacientes con otros, perdemos una oportunidad de expresar el amor.

3) Perdón. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de ampliar el perdón a través del amor en cada relación. Si queremos amar a la gente, entonces debemos aprender a perdonar; debemos perdonar los daños más profundos de la vida así como las ofensas diarias. La pregunta se hace: ya que nuestra libertad casi siempre toma un camino egocéntrico, cómo puede cualquiera vivir una vida de amor. Tenemos la oportunidad de vencer nuestras naturalezas egocéntricas y aprender a vivir a beneficio de otros; esto significa perdonar a aquellos que nos ofenden más bien que buscar a la justicia. No significa no hacer caso del mal hecho nosotros, pero en cambio oponerse a la persona con suavidad y verdad para restaurar la relación.

4) Cortesía. Sin la cortesía no podemos construir relaciones positivas que reconocen el valor de otros. Unos hábitos de adquirir: Use palabras cada día para afirmar la importancia de relaciones. Preste su atención indivisa a aquellos que hablan – la atención enfocada dice, valoro lo que tiene que decir. Escuche para entender – llevan tiempo para descubrir lo que la otra persona trata de comunicar antes de que responda. Salga de su manera de ser cortés con la gente que es el más cercano.

5) Humildad. Como otras características de una persona de cariño, la humildad afirma el valor de alguien más.

6) Generosidad. Cuando generosamente damos nuestra identidad entera, mostramos a otros cuántos los valoramos. La generosidad implica dar a alguien su tiempo, que le da una parte de su vida; prestar a alguien su atención llena cuando hablan; dar a alguien sus capacidades de ayudarles a llevar a cabo algo de importancia; La generosidad aleja nuestras mentes y corazones del egocéntrico y atrás a la alegría y belleza de relaciones.

7) Honestidad. Cuando vivimos y decimos la verdad, nos liberamos para amar bien y crear el espacio para alguien más para amarnos. Una persona de cariño aún será verídica no crítica, le ayudará con decisiones resistentes y será honesta con usted cuando vea cosas en su vida que se tiene que cambiar. Una persona de cariño es honesta y sensible aún, siempre se concentra en ayudarle a hacerse una mejor persona.

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